20/10/11

La paz en mi Colombia Imaginaria



LA PAZ EN MI COLOMBIA IMAGINARIA
A mi hija Sabela
1. PAZ: Ecos del Mundo.

Hoy ha muerto un hombre en Libia, Muammar al-Gadaffi, y ello le ha significado a este “pueblo” alcanzar la paz. Esta paz, según informan los medios de comunicación se da después de algo más de 40 años de “Dictadura”. Del mismo modo, en España el conocido grupo terrorista ETA, ha declarado el cese definitivo de su lucha armada, dejando tras de sí 800 muertos, según los datos comunicados.
Y me pregunto –pese a lo diferente de los dos hechos- ¿Hoy en día es posible una paz genuina?

2. La Paz imaginaria en Colombia

Desde que mi curiosidad pudo ser satisfecha por los libros, he confirmado que en Colombia no ha habido un solo día de paz desde que Colombia es Colombia. No hubo PAZ durante los ignotos días de la conquista, ni durante los evangelizadores y esclavistas días de la Colonia, tampoco hubo PAZ durante los intensos y fugaces días de los procesos de independencia, como no la hubo durante los días de la primera república en que federalistas y centralistas, Generales y Mariscales adornados por su gloria querían hacerse a una parte del territorio si no al país completo. No hubo paz durante el Siglo XIX, porque al final de la centuria los acuerdos de clases no soportaron las ambiciones y las luchas por el poder desembocando en la Guerra de los Mil días. Así con broche de oro entramos al nuevo Siglo.

El siglo XX, introdujo nuevas ideas, nuevas fuerzas y develó el sangriento resultado de la Guerra, que ensanchaba las brechas entre las clases sociales, entre ciudades y campo, entre partidos, entre géneros, entre todos. Luego sin más, el Bogotazo, las luchas partidistas entre guerrillas liberales y conservadoras que engendraron grupos insurgentes fragmentarios… Mientras unos firmaban la paz en las oficinas y en las ciudades, otros en los campos eran asesinados por uno u otro color político… nadie pudo controlar lo que habían desatado… Luego aparecieron los Bandoleros y se renovaron las viejas guerrillas ahora en grupos armados con influencia comunista como las FARC, apareciendo nuevas organizaciones armadas de izquierda mientras que el país seguía bajo la influencia de una “extraña”, pasajera y populista dictadura militar.

Ahora el narcotráfico irrumpía en la lucha por el poder, una nueva fuerza armada que causaba terror desde la ilegalidad, y seguía una política cobijada por las mismas estructuras familiares en el poder que se movían en los partidos políticos.

Emergen grupos de autodefensa para ciertos hacendados latifundistas de nuestro país, y con el permiso legal los civiles se arman en contra de la amenaza guerrillera, incluso en contra del narcotráfico… así emerge un proyecto de país Paramilitar.

Entre tanto, cada fuerza alcanza la política, la permea, la inunda…y sus efectos se ven en las instituciones y las leyes, que no hacen más que extender en el tiempo la Violencia y las diferencias.

Hoy vemos a hombres y mujeres condenados por terrorismo, parapolítica, vínculos con las guerrillas y con el narcotráfico con más libertades que las de un ladrón cualquiera. Siguen ejerciendo el poder desde la cárcel, desde su casa-carcel, siguen actuado con pompa y dignidad como si nada después de causar miles de muertes… ganándose rebajas en las penas porque tiene “buen comportamiento”.

El sistema político colombiano es una ofensa para cada recién nacido de este país. El sistema político que tiene tentáculos en las organizaciones del Estado nos muestra la fragilidad de esta idea de Colombia que tenemos unos pocos colombianos que esperamos la paz.

3. La Paz imaginaria

Quizás a alguien no le parezca esta historia que he de confesar fantástica e irreal, ridícula si se quiere. Este país no existe, este país no puede existir, tiene que ser una Colombia imaginaria, no la Colombia real… ¡Claro! No conozco la Colombia real.

Esta Colombia imaginaria, no es como los ilusos creen, un país que se define por lo que la tierra produce, por sus paisajes, que por cierto son hermosísimos, sigo creyendo que Colombia es la gente, y hay mucha gente buena, pero hay demasiada gente egoísta, ladrona, corrupta, mezquina… y esa Colombia me parece tan… tan variopinta que no puede ser otra cosa que una Colombia imaginaria. Mi Colombia Imaginaria.

4. Por si este país es real… mejor me voy.

Quiero irme de Colombia, y quiero que mi hija tenga la posibilidad de hacer su vida fuera de este país. Por su paz mental, por su futuro. No quiero que crezca en un país donde por tus ideas te desaparecen… te matan… donde la impunidad es el pan nuestro de cada día. No me interesa ver cómo este país se reconstruye… ya no. No me interesa seguir viendo la ambición individual para acceder al poder en campañas políticas corruptas, donde cada propaganda es un insulto a nuestra inteligencia… no quiero seguir viviendo en un país así.

No quiero seguir creyendo que las fiestas, los carnavales, la variedad gastronómica, los trajes, los climas, el Amazonas compensan o valen tanto como para seguir en este país de miedo.

Por esto, en caso de que este país que me he imaginado sea real…en caso de que al terminar estas palabras salga a la calle y vea que esto sigue igual sepan que aunque el resto del mundo esté igual o peor. Ya me cansé de este país porque aquí la PAZ SIGUE SIGNIFICANDO ASESINAR A OTRA PERSONA. No quiero una paz así. No quiero seguir en un país así.

Por: Luis Oswaldo Bernal Correa