23/5/11

Cómo se roban las elecciones en Colombia


CÓMO SE ROBAN LA ELECCIONES EN COLOMBIA
Apuntes sicopáticos para la compresión de un país

Por: Luis Oswaldo Bernal Correa




Introducción

Si usted es de los que cree que Colombia es un país democrático porque así se lo han enseñado, y que, por ejemplo, eso se probará en las próximas elecciones de alcaldes, o si usted es de los que cree que la violencia en Colombia es sólo el fruto de un grupo de desadaptados que se empecinan desde hace años en destruir un país hermoso y lleno de biodiversidad como el nuestro… si usted es de los que cree que en los últimos años Colombia ha sufrido un cambio favorable como nunca antes se había visto en pos de la consolidación de las libertades de los colombianos…créame…este texto lo escribí pensando en usted: El típico (Ingenuo) Colombiano.

1.    Imaginarios Político-culturales

La imagen que la gente forma de su historia y de la historia de Colombia se alimenta constantemente, crece y se consolida. Pero los elementos con los que se construye no siempre son los mejores: piense acaso cuánto dura una nota informativa en los telenoticieros, y piense cómo a partir de notas cortas, superficiales y seleccionadas bajo criterios particulares de las cadenas televisivas -como el impacto visual, el escándalo o el impacto social-, la gente termina formando su opinión. 

La mayoría de las personas nunca amplían o profundizan sus conocimientos más allá de las mencionadas notas, de suerte que, los fundamentos sobre los que erigen sus opiniones y perspectivas sobre el presente y el futuro de Colombia son definitivamente endebles. Así también ocurre con lamentable frecuencia a la hora de conocer el pasado de nuestro país, se recurre a uno u otro documental de televisión “impactante” sobre magnicidios sin resolver (todos los magnicidio en Colombia están por resolver), narcotráfico, prontuarios delictivos, secuestros, guerrillas, paramilitares, corrupción etc. Y así, en un este contexto de paupérrima información y creciente credulidad emerge una afirmación que hace carrera con fuerza desde hace algunos años, y que es la siguiente:


Nota: Observe la siguiente imagen de la Web de la Embajada de Colombia en Alemania.


Esta frase la repiten los presentadores de noticias, los periódicos, los expertos y los presidentes… lamentablemente también la gente de a pie la repite.

¿Por qué la repiten con tanto convencimiento? Quizás la mejor respuesta la hallaremos en una de las frases más contundentes  sobre el manejo de la información atribuida a Paul Joseph Goebbels (Ministro de Propaganda del III Reich a las órdenes de Hitler) “Una mentira repetida adecuadamente mil veces se convierte en una verdad”[2].

Ahora bien, ¿Por qué esta frase es mentira? Esta frase es mentira porque la democracia a la que hace referencia, esa que es estable, esa que “nos diferencia” del resto de pueblos de Latinoamérica que han tenido dictaduras sangrientas y tiempos oscuros es una democracia de papel. En otras palabras, la democracia en Colombia no ha sido más que una ilusión que muchos quieren creer… alimentar y mantener como si fuera una realidad, sin cambiar las situaciones concretas para que en efecto COLOMBIA POR FIN TENGA UNA DEMOCRACIA LIBRE, ABIERTA Y TRANSPARENTE. COLOMBIA NECESITA UNA DEMOCRACIA EN LA PRÁCTICA, NO EN EL PAPEL.

2.    Democracia: Ni concepto ni elecciones.

Ahora bien, las generaciones presentes –en su mayoría- poco amor sienten por la historia patria, y quizás sea esa la razón por la cual la afirmación antes referida sobre la eterna democracia en Colombia no se haya encontrado antes con algunos anclajes concretos que la acercaran más a los hechos y menos a los ideales.

Basten recordar los siguientes momentos de nuestra dolorosa historia que contradicen fehacientemente la afirmación “alegre” de la sempiterna democracia Colombiana:

  1. La Dictadura del general José María Melo (1854)[3][4]
  2. La Dictadura del General Rojas Pinilla (1953)[5]
  3. El Frente Nacional (Conservador-Liberal) (1958)[6][7][8]
Habrá quien justifique, matice, o desvirtúe los anteriores episodios; pero lo que no podrá hacer es eliminarlos de la historia. Una dictadura es dictadura pese a lo populista, corta o anómala que sea, y en Colombia ha habido dos dictaduras, la democracia no ha sido eterna. Por su parte, la democracia colombiana en su proceso de desarrollo (aún no terminado ni alcanzado) se debilitó y se perjudicó más que por las dictaduras por el Frente Nacional: esa burla institucionalizada mediante la cual entre 1958-1974 (16 años) los dos partidos hegemónicos (Liberal y Conservador) que se creían dueños del país, se turnaron el poder marginando de los procesos electorales a distintas propuestas campesinas, obreras, y populares que no compartían sus “grandes ideales”.

Así las cosas, la citación de estos hechos nos permite abrir el espectro de consideraciones sobre lo que significa la democracia en Colombia y su aparente estabilidad(recomiendo ver las citas a pie de página para más información). Esto nos debe permitir empezar a reconocer que la democracia no existe porque se diga que existe, o porque se oculten o pasen rápidamente ciertos capítulos de nuestra historia. 

Del mismo modo, a la democracia no le son propias ciertas prácticas violentas y corruptas que la han rodeado: asesinatos de candidatos, magnicidios, coacción violenta y armada para votar o no por determinados candidatos según la parte del país en la que nos encontremos, el clientelismo y/o la compra de votos. Es preciso recordar que la Democracia no es sólo un concepto, es una realidad por construir; así como la democracia no son sólo las elecciones, sino recordemos de nuevo el caso del Frente Nacional.



3.     Política: El paraíso de los corruptos.


Sépase que en esta narración hay bastantes excepciones, incluso al interior de los partidos hay personas honestas, pero ellas no han sido suficientes para cambiar lo que la historia ha grabado como sinónimos. Por eso, se ha vuelto un lugar común que los políticos partan de afirmaciones como “yo no seré un político tradicional”, “yo no soy corrupto” etc., lo que confirma la existencia de la regla antes señalada, pero no de las excepciones. La corrupción es la regla.La política Colombiana ha sufrido paulatinamente una transvaloración pasando de ser algo Digno a ser algo indigno. Antes era algo así como el premio para los héroes, piénsese en la época de independencia y cómo se encomendaban los destinos de los pueblos a los generales y comandantes que habían libertado a los campesinos; no obstante, con el paso del tiempo se amó más “el poder mismo” que la posibilidad de tener poder para “hacer algo por los otros”. El poder pervierte de formas insospechadas.

Uno de las conductas que llevó al crecimiento de la corrupción fueron los prolongados tiempos de los mandatarios en el poder, quienes llegaban al mando con “buenas intenciones”[9] pero que cómodamente terminaban incubando una franquicia, un tipo de heredad que brindaban al mejor sucesor, generalmente a cambio de favores políticos que se traducen en formas de poder, cargos, instituciones etc.[10]

Poco a poco, la política fue abiertamente cosa de los poderosos, de grupos y finalmente, de partidos que no fueron otra cosa que la institucionalización de heredades políticas. Este tipo de conductas grupales hizo que el poder se viera más asociado a los grupos y fortines políticos que al pueblo mismo,  razón por la que, la política y sus prácticas corruptas  se fusionaron hasta ser lo que hoy son: sinónimos.




POLITICA= CORRUPCION
POLITICOS= LADRONES

En este terrero, lo que uno esperaría es que el descrédito hubiera acabado con una clase dedicada a usurpar cargos públicos en beneficio propio. Sin embargo, la historia también nos ha enseñado que contrario a lo esperado, la corrupción se ha extendido y capturado a los electores por vía de las prebendas y dádivas, gestando -como si fueran siameses- una idea de democracia que inseparablemente en la práctica está ligada al clientelismo.

Así las cosas, la corrupción se apoderó como hiedra de la idea de política (πολιτικός) de nuestro recordado 
Aristóteles, y con ella lo que creció de la semilla de la política no fue la democracia, fue el clientelismo.


4.     Clientelismo: una empresa exitosa.

En este momento expondré sucintamente el funcionamiento de una forma de clientelismo que sigue vigente en Colombia a pocos meses de las elecciones de 2011 en Colombia.

Hay verdades fácilmente constatables, pero no fácilmente denunciables debido principalmente a que contrario a lo que expresan los medios televisivos y radiales, no todas las personas confían en las autoridades encargadas de protegerlos (Policía, Ejercito, DAS, etc.) porque aún hay zonas de nuestro país en las que las autoridades se difuminan en poderes locales que favorecen intereses privados, ilegales y peligrosos, bien sea por complicidad, bien sea por ausencia o por ineficiencia.

Sobre esta base, la bondad y la justicia se vuelven la sombra del sol que más alumbre en el barrio, y no siempre es el sol que debe alumbrar. Lo que es bueno y lo que es malo se vuelve el resultado de las prácticas de supervivencia.

El modelo clientelista en Colombia funciona esencialmente sobre la base de la corrupción, y la idea de que al “corrupción es una realidad insuperable”, irreductible e insalvable, esto significa que, no es posible ser político y no ser corrupto. Ahora bien, la corrupción al ser un sistema vivo se blinda ante cualquier intensión seria de cambio, cortando cualquier contacto efectivo entre quien no gusta de la corrupción y el poder. Haciendo que se asocie inevitablemente la corrupción como el camino único al poder, y así se termina agradeciendo como “el gran logro y favor” cualquier cosa que un político haga en pro de la gente. Esto se confirma en frases como “bueno, este por lo menos no robó tanto…”

La corrupción tiene a su favor la estabilidad de las alianzas que la hacen posible, todas basadas en la ambición y el éxito en los resultados. Sin embargo, lo que realmente perpetúa este sistema de explotación nacional (Corrupción institucionalizada) es la permanente creación de necesidades o la solución falsa y oportuna de necesidades del pueblo.

Piense usted en la historia de Colombia y considere cuan rico es este territorio, y ahora compare las riquezas con el número de propietarios de los territorios; reconocerá en seguida la primera desigualdad básica, y por ende, el primer foco práctico de corrupción. Este es el origen de lo que conocemos como marginalidad. Ahora bien, si sumamos a esta situación de marginalidad un sistema estatal que se alimenta de una democracia corrupta como la que hemos descrito, inevitablemente reconoceremos la razón por la cual hoy en Colombia llega a hablarse de POBRES HISTÓRICOS, es decir, personas pauperizadas hace muchísimos años que no han logrado en sus múltiples generaciones de descendientes superar la brecha de pobreza que los separa de las condiciones dignas mínimas de un ciudadano.

Ahora bien, con este marco social de fondo podemos colocar en escena los diferentes intereses económicos, sociales, políticos y culturales que han degenerado –casi inevitablemente- en la lucha armada que vive Colombia ininterrumpidamente desde la conquista hasta hoy, y que ha mutado de tal forma que muchos  se atreven a hablar de épocas de la violencia, como si se hubiera resuelto alguno de estos conflictos armado y luego –inmediatamente- hubiera empezado el otro. Colombia sólo ha producido nuevas generaciones de compatriotas, y cada uno se ha enfrentado a los mismos viejos problemas.

Sólo con este escenario presente entenderemos cómo es posible que “los pobres” –principalmente- sean quienes lleven al poder a aquellos que nunca solucionarán sus problemas: los políticos corruptos.

5.     La Cosa es de Plata: la Compra de Votos.

Manejar la compra de votos es todo un proceso empresarias, que parte de descubrir las necesidades del pueblo, pero no para satisfacerlas sino para saciarlas por un día. Esto es como dar de comer a un hambriento todo lo que quiera en un día, en lugar de garantizar la alimentación por todo un año.

Los políticos viven de los pobres, por eso siempre los buscan, se toman fotos con ellos, les prometen de todo y los cuidan como sólo ellos saben. Los políticos corruptos antes sólo daban promesas que no cumplían a cambio de votos, hoy por el contrario, es imprescindible que el político “deje una prueba de su buena fe” (¿Ven el eufemismo?). Pueden dejar un mercado, un monto de dinero, un formulario para entrar a un colegio o a la universidad…

El clientelismo como empresa, una vez ha identificado una serie de necesidades, y de necesitados mayores de 18, y que puedan votar, entra en acción con sus redes de “compra” de votos. Siempre llegarán diciendo que su correspondiente candidato es el más opcionado y que si llega al poder hará grandes cosas por la comunidad… Posteriormente, el “comprador de votos”, dará desinteresadamente a la familia un obsequio que satisfaga sus necesidades falsa y oportunamente, piense en este momento en los mercados que tanto circulan en épocas de campaña, sin duda, el hambre sigue siendo un negocio para muchos en este país.

Del mismo modo, desinteresadamente, el “comprador de votos” toma los datos de los mayores de 18, para ponerlos en una lista de “posibles votos” a favor del candidato (y así, en este momento el voto ha sido comprado aunque la persona, ingenua, no lo crea).

En un segundo momento, puede presentársele un segundo obsequio, que puede ser otro mercado o cualquier tipo de ayuda como las antes mencionadas (esto en caso de que el voto sea nuevo, pues para los votos viejos esto no es preciso). Finalmente, se hace el seguimiento a la familia, se le llevan volantes con la información precisa del candidato, y también se les indica claramente el lugar donde deben votar, así mismo se les indicará cómo deben recoger la evidencia de que votaron por el candidato correcto para así al finalizar…ahí en las puertas mismas del puesto de votación (como ocurre tantas veces) entregarle los $50.000 pesos por el voto consignado.

Este sistema tiene varios niveles, hay compradores de campo, y supervisores quienes son los encargados de registrar el número de votos a favor que debe tener el candidato según la mesa de votación y cruzar la información con los listados enviados desde la base. Esta es la parte tenebrosa, pues en muchos casos el engaño a la estructura corrupta de compra de votos implica la muerte. Por ejemplo, piense que se esperaba según un listado 200 votos en una mesa, es decir que, se habían pagado $10.000.000 de pesos para garantizar un resultado, y de esos 200 sólo se registran en los conteos 20 votos a favor. Esto es un robo a la estructura fraudulenta más grande del país, y eso se paga (generalmente) con la muerte[11]. Por eso quien ingenuamente sigue creyendo que es sólo un voto, no comprende la inmensa gravedad de sus actos.

Con acciones de este tipo, la corrupción, la estafa y el robo se vuelven cotidianos, y en algunas partes se vuelven rasgos de una cultura, piense acaso en la frase “el Vivo vive del Bobo”. Aquí el vivo es el que es capaz de robar al otro…ganarse mil…diez mil pesos de más…cobrar más, exagerar…fingir…mentir…sólo para obtener ventaja. Esta “astucia” la heredan…como heredan la pobreza, pues esos vivos por lo general están anclados como “Pobres históricos” a destinos inciertos. Les comparto la siguiente anécdota: Hace poco mientras compraba en una tienda, un trío de personas compartían unas cervezas cuando transmitían la noticia en el TV, de la captura de un funcionario quien había robado varios millones de pesos de una entidad pública, y uno de ellos inicia la conversación con los demás diciendo “Yo no me habría dejado coger…”. Ahí entendí que la aprobación hacia el delito, hacia sacar ventaja en cualquier oportunidad de cualquier cosa y casi a cualquier costo es el efecto penoso de una cultura sumergida en la corrupción.

Ser corrupto es muy fácil; ser un demócrata libre también lo es,  sólo hay que sobreponerse a las necesidades inmediatas y a la ambición de nuestra cultura, sólo hay que reconocer y comprender que cada vez que recibimos dinero por nuestras decisiones electorales, estamos imposibilitándonos para exigir de ese candidato el cumplimiento de sus programas e ideas. No tenemos dignidad política, no tenemos base moral para orientar nuestras denuncias y reclamos. No tenemos nada, sólo un monto ridículo que ya no se podrá devolver.

En este momento la costa norte de nuestro país sigue bajo esta macabra lógica, se compran  y venden votos sin pena, sin que pase nada, “solo es política” como dicen algunos. La pobreza difícilmente se superará si $50.000 pesos (30 USD aprox.) sigue siendo una fortuna deseable para algunos…una fortuna que sólo viene en tiempos de elecciones.

La corrupción empieza en nuestras decisiones, la solución también. Decidamos por el futuro de nuevas generaciones de colombianos, sin dejarnos presionar por las más urgentes necesidades, pues la atención a lo urgente e inmediato nos ha nublado la vista y no nos ha permitido crear un país democrático, libre y transparente. Cegados por nuestras pequeñas e importantes ambiciones hemos convertido las elecciones en un negocio perverso en el que los colombianos nos robamos las elecciones a nosotros mismos, y con ello les estamos robando un futuro digno y viable a nuestros hijos. Así pues es como, nosotros nos robamos las elecciones en Colombia.


REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

[9] En eso coinciden los libros de historia. Vaya uno a saber.
[10] Recuerden recientemente el vergonzoso episodio protagonizado por el ex presidente Álvaro Uribe Vélez, el entonces candidato y hoy actual presidente Juan Manuel Santos y el profesor Antanas Mockus y la disputa por quien cuidaría los “Huevitos” que Uribe “dejaba” en el poder.
[11] Otra relación que emerge de este análisis en cómo las bandas criminales, los grupos armados al margen de la ley, las guerrillas y los paramilitares siempre han estado interesados en apoyar a determinados candidatos o tendencias en las regiones que controlan mediante el poder del miedo y las armas. La muerte ha elegido más candidatos en este país que los votos.

Referencia Imagen Principal: http://www.yosoyfiscal.org/wp-content/uploads/2011/03/fraude.jpg
Pagina http://www.yosoyfiscal.org
Imagen General Melo:
http://1.bp.blogspot.com/_WNcBg7Sto04/S8oUKcAjJ3I/AAAAAAAABAU/_22fkGqxVNk/s1600/Presentaci%C3%B3n1112.jpg
Imagen General Rojas Pinilla:
http://www.mitunja.net/img/subSecciones/articulos/rojasp.jpg
Mafalda:
http://www.desdeelexilio.com/wp-content/uploads/mafalda_democracia_5.gif.png
Democracy:
http://3.bp.blogspot.com/-etzQq5tlSYQ/TZc_rytjD5I/AAAAAAAAA-c/sUz51YmWOv8/s1600/democracy2.gif
Compra Votos:
http://3.bp.blogspot.com/-4YDIDpRzYQA/TgXYd8ZM8TI/AAAAAAAAUB4/HnUsCoQpr54/s400/Clientelismo-politico-11_05_11.jpg
Psicoanalista:
http://observatoriocartagines.webs.com/clientelismo.JPG
NO FUTURE:
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