27/4/11

Caminos Cotidianos - Narración Literaria



Por: Luis Oswaldo Bernal Correa

Puerta de metal, 2 metros de alta por 1,30 m. de ancha.  Corredor estrecho, piso con baldosín. Escaleras que descienden… son 15 peldaños, un descanso que deja ver la copa de un árbol frondoso,  de nuevo un corredor, de nuevo unas escaleras, de nuevo un descanso que deja ver ahora el tronco del árbol, el último corredor, las últimas escaleras. Una puerta de metal con un vidrio en la mitad. Única entrada de luz antes de salir a la calle.

Andén gris hecho de cemento que simula ser adoquinado, calle asfaltada. En frente la casa  vecina de tres pisos con escalera de tono dorado tipo caracol; giro a la derecha y veo el árbol. Sigo hacía el sur, miro a ambos lados, un taxi cruza por la esquina, espero que pase para cruzar la calle; sigo adelante.  Andén con baldosines color ladrillo levantados por la raíz de un árbol. Un poste a la izquierda en él una caneca para la basura. A la derecha una tienda, luego una casa vieja de un piso. Alguien duerme en la entrada cobijado por unos trapos. Cambia el andén, vuelve a ser gris. Una tienda de muebles rústicos, y otro poste, otra esquina.
Paso la calle y continúo por la misma acera. Hay poca gente, en la esquina hay un centro de salud, luego una venta de motocicletas, hay más arboles, enfrente de esta acera hay edificios de apartamentos que hacen sombra sobre el andén en el que transito. Luego de las motocicletas, un edificio de ladrillos, un par de tiendas…de nuevo la esquina, allí un casino.

Paso a la siguiente cuadra, en esta esquina hay una panadería con mucha gente, venta de buñuelos y un anuncio que dice $200. Una pequeña venta de cachivaches en la entrada de una casa, un almacén de ropa que exhibe sus prendas en ganchos puestos a lado y lado de la entrada, muchos colores, principalmente son camisetas, se ven pantalonetas y algunas sandalias y chanclas.  El andén es gris, los árboles ahora tienen materas, y en ellas veo algunas personas sentadas. El andén entremezcla el cemento con algunas lozas de imitación de ladrillo. Un teléfono público con cabina color verde, una tienda de bisutería y adornos se ubica en la esquina.

El sol ilumina esta esquina, paso la calle y hay muchos árboles, un gran edificio gris a mi derecha. Es un andén amplio con varias baldosas levantadas, camino pocos metros y giro a la derecha. Dos puertas de vidrio abiertas, dos guardias de seguridad y un detector de metales. Entro, he llegado a la oficina.