29/8/10

Hay que conocer la realidad: SIDA & Normalidad



Por: Luis Oswaldo Bernal Correa



Es curioso constatar que, aún hoy en Colombia, tras una amplia difusión de información por los más diversos medios (Libros, Internet, Radio, Televisión, Periódicos, Revistas etc.), tras el desarrollo de muchos estudios acerca del tema y tras la cercanía que ha tenido gran parte de la población con esta problemática, se sigan manteniendo varios imaginarios respecto al tema del VIH-SIDA.

Muchos de estos imaginarios están íntimamente relacionados con ideas como las de dolor, sufrimiento, deterioro físico, entre otras; las cuales han sido alimentadas en parte por el acercamiento superficial que se sigue teniendo respecto a ésta problemática, y también por la gran imaginación que respecto a lo desconocido nos es propia como seres humanos, y aún más hoy, en una sociedad en la que el individualismo y la soledad como medios para evitar conocer los problemas de los otros se han convertido en una herramienta de fácil acceso con tal de seguir manteniendo nuestra “tranquilidad”.

Además lo curioso es que más de una persona manifiesta francamente, refiriéndose a ésta problemática, que “eso es muy duro”, “la realidad es muy cruel y ya que no puedo hacer nada, para qué conocerla más…”. Esto refleja en gran medida los pensamientos de muchos que a la hora de expresarse así dejan notar un cierto: “Sabe qué, yo no quiero acercarme, no quiero contagiarme”, “ellos no son normales…” sin darse cuenta del daño que se causan y que pueden estar causando a otros, precisamente porque creen que conocen “la realidad” y se conforman con lo oído o lo visto.

Sin ánimo de profundizar más de lo necesario, deberíamos caer en la cuenta que “la normalidad”, es algo muy difícil de definir, y que además deja un amplio espacio para que cada quien diga quién es y quién no es “normal”, lo cual nos indica que quizá seamos tan anormales para muchos, así como consideramos anormales a otros tantos. De modo que sería muy útil dejar de lado consideraciones prejuiciosas de éste tipo y tener la grata experiencia de conocer las múltiples facetas y etapas de una situación que nos atañe a todos, esta es, la del VIH-SIDA. Cuando tú entras al Hogar Verónica (F. EUDES) te encontrarás con niños correteando por toda la casa, unos jugando, otros ordenando el comedor y otros lavando la losa o quizás ocupados en algunas de las labores de la casa; pero ahí no termina todo, ya que una vez terminan ésto y empiezan las labores en los computadores todos llegan para trabajar y jugar, así sea jugar ‘solitario’ en el Windows 3.1 que hay allí. Tras unas pocas visitas te darás cuenta de que todos hacen lo mismo que cualquier otro niño, trabajan, estudian, juegan, se pelean, son indisciplinados etc., pero ellos no desconocen su condición, ellos saben que tienen un problema, así como todos los que no vivimos con VIH-SIDA tenemos problemas de distinta índole.

Que la realidad es “DURA”, ¡claro que lo es! Y lo es para todos independientemente de las distintas condiciones de vida en las que nos encontremos, de modo que para finalizar deseo que éstas palabras sean una invitación a conocer la realidad mucho más afondo, y así descubrir lo mucho que todos nos parecemos, de tal suerte que con el paso del tiempo (Ojala no mucho), nadie sea rechazado por los demás por ser diferente y mucho menos a causa de una enfermedad como el VIH-SIDA.

Publicación en el Boletín N° 1 LA FUNDACIÓN (Fundación Eudes) Corporación Universitaria Minuto de Dios, Bogotá D.C., Colombia, Mayo de 2005. p.4

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